LA PAZ — El viceministro de Fomento al Turismo Sostenible, Andrés Aramayo, reportó una pérdida económica de 900 millones de bolivianos debido a los bloqueos y la conflictividad social que azotan al país desde hace más de tres semanas. Esta situación genera una afectación diaria de cerca de 60 millones de bolivianos en tiempo real, a la que se suman proyecciones de pérdidas futuras por 6.500 millones de bolivianos debido a la cancelación masiva de los tours programados para medio año (junio).
El impacto por regiones sitúa al departamento de La Paz como el más afectado con una pérdida de Bs 228 millones y una paralización total (100% de cancelaciones) que mantiene detenidos a destinos clave como Copacabana y Tiwanaku. Por su parte, Cochabamba registra pérdidas por Bs 200 millones y Oruro por Bs 137 millones. En contraste, el enclave amazónico y la Chiquitania operan con relativa normalidad, mientras que el Salar de Uyuni lo hace de forma irregular.
Ante la persistencia de las movilizaciones, las autoridades advierten sobre una inminente fuga de inversiones. La falta de productos turísticos para comercializar obliga a los pequeños operadores a agotar sus ahorros en gastos brutos, empujándolos al cierre definitivo.
Por su parte, la Asociación Boliviana de Agencias de Turismo (Abatur) y el sector hotelero identifican tres consecuencias críticas adicionales:
- Destrucción de la cadena de valor: Impacto directo en restaurantes, transportistas y artesanos.
- Desvío de flujos de visitantes: Cientos de turistas varados optan por cancelar sus itinerarios en Bolivia y redirigir sus viajes hacia otros países como Brasil.
- Daño a la imagen internacional: Los episodios de violencia y los daños a la infraestructura pública, como las estaciones de Mi Teleférico en El Alto, ahuyentan la inversión externa.
Aunque el Gobierno busca restablecer la transitabilidad mediante operativos y corredores humanitarios, el panorama para el transporte y hospedaje sigue siendo crítico. Se insta a los operadores y usuarios a verificar el estado de las vías en tiempo real a través del Comando General de la Policía Boliviana o sus respectivas embajadas.






























