La temporada turística transcurre bajo una drástica caída en la llegada de visitantes, con cancelaciones que alcanzan entre el 90% y el 100% de los viajes al país, dejando al sector al borde de la quiebra.
La celebración del Willka Kuti 5534 o solsticio de invierno, una de las fechas más importantes del calendario andino que tradicionalmente moviliza a miles de visitantes hacia Tiwanaku, Copacabana y otros destinos del occidente boliviano, llega este año marcada por la ausencia de turistas, la cancelación de paquetes de viaje y una profunda crisis en el sector.
“Está muy limitado el movimiento de turistas en estos días por la falta de condiciones que permitan hacer los circuitos que normalmente están acostumbrados a realizar. Muchos han decidido cancelar sus viajes, y las cancelaciones se han venido como una especie de avalancha, tanto para el sector nuestro de operadores de turismo, como para las empresas conexas como hospedaje y gastronomía”, expresó Juan Carlos Cárdenas, presidente de la Asociación Boliviana de Agencias de Turismo (Abatur).
Los operadores turísticos advierten que los bloqueos carreteros y los problemas de conectividad han apagado el movimiento que suele generar el feriado largo, dejando hoteles vacíos, agencias cerradas y empresas al borde de la quiebra.
Cárdenas aseguró que las cancelaciones en el turismo organizado alcanzan entre el 90% y el 100%, una cifra que refleja la magnitud de la crisis y la urgencia de medidas que permitan reactivar el sector y evitar el colapso de miles de emprendimientos vinculados al turismo.






























