La Paz, diciembre 2025. Horas después de que el presidente boliviano Rodrigo Paz eliminara el subsidio a los combustibles y decretara un aumento del precio de la gasolina en más del doble, las calles de La Paz y otras ciudades se vieron con escaso transporte público. El malestar social comenzó a crecer rápidamente, reflejándose en protestas espontáneas y declaraciones de rechazo por parte de sindicatos y organizaciones sociales.
Transporte
La medida golpeó de inmediato al sector del transporte. Buses, minibuses y taxis redujeron sus recorridos debido al encarecimiento del combustible, lo que generó largas filas de pasajeros en las principales avenidas. En ciudades como Cochabamba y Santa Cruz también se reportaron dificultades para movilizarse.
Sindicatos
“Este es un golpe a la economía, un atentado al pueblo, el gobierno tomó la medida sin consultar y debe derogarla. Estamos en emergencia y tomaremos medidas para exigir que se derogue”, declaró Víctor Tarqui, máximo dirigente de los transportistas. Otros gremios, como los trabajadores fabriles y las juntas vecinales, se sumaron al rechazo, advirtiendo que la decisión afectará directamente el costo de vida y podría desencadenar una ola de protestas nacionales.
Familias
El incremento en el precio de la gasolina repercutió de inmediato en los costos de alimentos y productos básicos. Muchas familias expresaron que, ante la crisis, prefieren priorizar la alimentación antes que destinar recursos a viajes o actividades recreativas.
Turismo
El turismo interno, que suele dinamizarse en las fiestas de fin de año, se ha visto fuertemente afectado.
- Se cancelan reservaciones en hoteles y tours en todo el país.
- Hoteles y agencias de viaje señalan que la demanda cayó en más del 50% respecto a años anteriores.
- La industria turística se encuentra prácticamente paralizada, con pérdidas cuantiosas que afectan a comunidades y regiones que dependen de esta actividad.
- El encarecimiento del transporte terrestre y aéreo ha reducido la movilidad de las familias bolivianas, que ahora priorizan cubrir la canasta básica.
“Los bolivianos están pensando en cómo llenar la mesa en Navidad, no en vacacionar. El turismo interno prácticamente se ha frenado”, comentó un empresario hotelero de La Paz.
Escenario
Analistas advierten que la decisión del gobierno podría abrir un nuevo ciclo de conflictividad social. Mientras tanto, sindicatos y organizaciones anuncian movilizaciones en los próximos días, exigiendo la derogación del decreto y la restitución de los subsidios.






























